
"- ¿Cuáles son tus sueños Alicia? - le preguntó su profesor con curiosidad.
Alicia agachó la cabeza y abrió la boca con la intención de contestar, pero luego se lo pensó mejor y enmudeció. Tenía muchos sueños, demasiados y ella se sentía como un ser pequeño y sencillo frente a un complejo y atiborrado mar de seres fantásticos, posibles viajes, antigüedades, objetos futuristas, especias, colores, libros, sonrisas, billetes, personas, baúles cerrados, maletas abiertas y llaves; muchas posibilidades. No podía decidir, sólo se sentía capaz de contemplar ese mundo bullicioso e inquietante, de pie, con una pierna por delante de otra y una mano en la cadera. Sintió una punzada de angustia. Levanto la cabeza y miró a aquel hombre a los ojos.
¿Cuáles son tus sueños Alicia? - repitió él."
El caminante sobre el mar de nubes de Gaspar Fiedrich (1818) es una de las obras más representativas del romanticismo alemán. Este movimiento surge como contraposición al racionalismo de la Ilustración y trata de priorizar los sentimientos. Así, nos encontramos con una pintura que busca la violencia, lo exótico, el individualismo y lo místico y en su vertiente alemana lo filosófico, la angustia, la melancolía, con lienzos que envuelven a los personajes con colores suaves, difuminados, sensuales.

